Uno de cada ocho habitantes del planeta tiene al menos un tatuaje lo que equivale a casi 1.000 millones de personas.

Los tatuajes existen desde hace miles de años en diferentes culturas desde la maorí hasta la nórdica. Las técnicas han ido cambiando a lo largo de los años gracias a los avances tecnológicos pero la base sigue siendo la misma: imbuir tinta en la piel.

Pero, ¿Cómo se hace un tatuaje? Si tienes el gusanillo del arte de la tinta en la sangre y estás pensando en aprender a tatuar o si simplemente te gustan los tatuajes, en el artículo de hoy te lo contamos paso a paso.

¿En qué consiste un tatuaje?

En su origen, los tatuajes se realizaban con una simple aguja hecha de hueso con la punta impregnada en tinta y un pequeño palo de madera con el que se daban pequeños golpecitos sobre la aguja para perforar la piel y que la tinta quedase debajo de ella. También los esquimales lo hacían pasando un hilo mojado con ceniza y otros elementos dando golpes con un palo o a pulso y de esta forma se hacían patrones de puntos. No se sabe exactamente dónde comenzó pues son varias las culturas que han utilizado esta forma de expresión a lo largo de los siglos, pero la base es la misma. A día de hoy, algunos tatuadores siguen usando estas técnicas tradicionales, lo que se conoce como handpoke.

Las células en la dermis, la segunda capa de la piel, son mucho más estables que las de la epidermis (la capa más externa de la piel) es por eso que para realizar un tatuaje se debe perforar la epidermis para llegar a la capa inferior donde se alojarán las pequeñas gotas de tinta que la piel no puede diluir. Al colocar la tinta en la dermis, esta puede quedarse allí por más tiempo sin deteriorarse, dispersarse o decolorarse.

Cómo se hace un tatuaje | InkBro

Herramientas para hacer un tatuaje

Actualmente, la tecnología ha permitido evolucionar la técnica y las herramientas que utilizan los tatuadores.

Las máquinas de tatuaje modernas consisten en máquinas de bobinas o rotativas que, unida a la fuente de alimentación mediante un cable llamado clip cord, empuja las agujas hacia la piel 1,5 milímetros aproximadamente por debajo de la epidermis.

Ahora las maquinas más usadas son las maquinas rotativas tipo pen, y ya se comercializan con baterías que se conectan directamente a la maquina y no se utiliza ni fuente de alimentación ni cable de clip cord ni pedal.

Las agujas también han evolucionado. Existen diferentes agujas para distintas partes del tatuaje: hay agujas de línea llamadas Round liner que como su nombre indica se utilizan para hacer líneas, también están las agujas Round Shader que se usan para hacer pequeñas sombras o líneas gruesas o power lines, y luego están las Magnum, pueden ser Round o planas, las Round se usan para sombrear y las planas para relleno. Además hay diferentes grosores y medidas, pero eso quizá lo explicaremos más adelante en profundidad.

La tinta, por supuesto, también ha evolucionado a lo largo de la historia. Antiguamente se utilizaban los materiales que tenían al alcance: mejunjes que hacían con humo, carbón, diferentes tipos de gomas vegetales y agua. En la actualidad las tintas se fabrican de forma sintética, la gran mayoría están hechas a base de pigmentos derivados de metales (aunque existen sin pigmentos derivados del metal) y cada color está formado por distintos compuestos.

La mayoría de las tintas tiene un control sanitario muy exhaustivo para que sean totalmente seguras para el uso en personas. Siempre hay que fijarse bien en las etiquetas y asegurarnos de que han pasado el control sanitario debidamente.

Cómo se hace un tatuaje paso a paso

A continuación os vamos a describir los pasos a seguir para realizar un tatuaje, aunque, por supuesto, hay muchos tatuadores que tienen su estilo propio y no siguen a rajatabla estos consejos.

Antes de empezar

Deberemos higienizar la zona de trabajo protegiendo todas las zonas susceptibles de mancharse de tinta con film transparente y asegurarnos de que está todo desinfectado y limpio.

Después debemos preparar todo el material que vayamos a utilizar: la máquina de tatuar, el clipcord, la fuente de alimentación y el pedal, los cuales también debemos de cubrirlo para no manchar y evitar que entre en contacto con la sangre u otras formas de contaminación, y por último las agujas y grips, tintas dentro de los caps (botecitos de plástico de un solo uso), vaselina para hidratar la zona, agua jabonosa y papel de cocina para limpiar…

Aplicamos la calca

Una vez nuestro cliente esté listo para comenzar el tatuaje, limpiaremos la zona a tatuar con una solución específica, y la afeitaremos si fuese necesario. En seguida aplicaremos la calca sobre la piel y esperaremos al visto bueno del cliente.

Comenzamos a tatuar

Las líneas o contorno será lo primero que realizaremos (exceptuando aquellos tatuajes que no contiene líneas sólidas). En este paso lo esencial es mantener el pulso firme y controlar la profundidad del pinchazo. Este momento suele ser el menos doloroso para el cliente, ya que en principio solo pasas una vez sobre cada línea pero dependerá de la zona que estemos delineando y del umbral del dolor de cada cliente..

Una vez hayamos repasado todo el contorno del tatuaje pasaremos al sombreado con negros diluidos y grises. Aquí es donde entra en juego el estilo del artista que elegirá la aguja según el tipo de sombras que quiera realizar, ya sean sombras suaves como las que se utilizan en los tatuajes realistas; o sombras más intensas y donde se vea la trama dejada por el trazo, como en los tatuajes blackwork o boceto.

Si el tatuaje tiene color lo añadiremos tras el sombreado aplicando la técnica y el estilo a nuestra elección. Recuerda que este suele ser el paso más doloroso para el cliente, así que en el caso de hacer un descanso no debe ser muy largo ya que la piel se enfriará y el dolor será más intenso al volver a tatuar.

Últimos detalles

Cuando ya hayas terminado con el groso del tatuaje toca realizar los últimos detalles.

Limpia bien la zona, échale un buen vistazo al resultado de tu trabajo y dedícale unos minutos más a acabar aquellos detalles que has podido pasar por alto: alguna sombra que no quedó del todo negra, algún punto de color que necesite más saturación, los puntos de luz y brillos blancos y demás. 

Recuerda realizar los repasos de la tinta más oscura a la más clara para que no se ensucien entre sí.

Para acabar

Cuando el tatuaje esté terminado del todo será el momento de limpiar la zona del tatuaje con una solución jabonosa y aplicar una capa fina de vaselina para hidratar la piel. 

Déjalo que sangre y respire un poco y aplica vaselina una última vez. Después deberemos proteger el tatuaje con film transparente o con film autoadhesivo.

Por último, no olvides explicarle al cliente los pasos a seguir para cuidar su tatuaje nuevo y las recomendaciones para las siguientes horas.

Estos son todos los pasos básicos a seguir a la hora de hacer un tatuaje. Recuerda que cada tatuador tienen su estilo propio y no siempre se siguen estos consejos a rajatabla pues el tiempo y la experiencia de cada uno nos harán ver las cosas distintas.

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